DIIV nos despistan continuamente. Cuando parece que la banda liderada por Zachary Cole Smith más se aleja de nosotros, resurgen del subsuelo para que volvamos a creer en ellos. Sucedió con Is The Is Are, la reválida después del fulgurante debut Oshin publicado en 2012. Y ha vuelto a pasar con Deceiver, el recién publicado tercer álbum del cuarteto neoyorkino que llega cuando, de nuevo, DIIV parecían habernos abandonado.

“En este disco hablo sobre trabajar en las relaciones de mi vida”, explica Cole. “Hablo de arreglarlas y de aceptar la responsabilidad en los momentos en los que he decepcionado. He tenido que aproximarme de nuevo al grupo. No se trata de empezar de cero, pero sí que ha sido un nuevo principio. Nos ha tomado un tiempo –como ha sucedido con todo lo demás en mi vida– pero todos hemos crecido juntos y hemos aprendido a comunicarnos y colaborar”.

El resultado son las diez magnéticas canciones de Deceiver, en las que Cole se ve arropado por Andrew Bailey (guitarra), Colin Caulfield (bajo) y Ben Newman (batería) para construir ese característico oleaje de distorsión guitarrera y tensión melódica que nunca termina de estallar. Otro torbellino nos ha vuelto a traer a DIIV, y les hará anclar temporalmente en Barcelona (16 de marzo, La (2) de Apolo) y Madrid (17 de marzo, Independance) para enseñarnos en qué se han vuelto a reencarnar.